Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Pero, a veces, muchas veces se pierde. En España hay más de 30.000 personas sin hogar en situación de calle.
Personas invisibles.
Pasamos por su lado y agachamos la cabeza, miramos hacia otro lado para no verlos o, peor aún, los miramos como si fueran mobiliario urbano defectuoso. Nace La Esperanza: un lugar donde cobijarse, un refugio necesario, un abrazo permanente, un paréntesis, un hogar.
El hogar donde nadie es invisible.
